Salmo 1:3 Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! Últimamente se escucha mucho sobre la prosperidad, pareciera que muchos cristianos relacionamos prosperidad a dinero, bienestar económico y salud pero no es esto a lo que se refiere el versículo de hoy. Seguramente si analizas tu vida y eres un cristiano que ha tratado de vivir una vida agradando a Dios veras que no necesariamente esta ha sido acompañada de mucho dinero por lo menos no paso conmigo. Entonces ¿Qué es la prosperidad? Ser prosperado no es tener en grande abundancia de dinero sino tener provisión constante o continua en todas las áreas de la vida. No solamente en tu cuenta bancaria. Si tu vida mejora, tu cualidad espiritual se mantiene en constante crecimiento, tus relaciones familiares, de amistad y de iglesia están en evolución continua, tu cualidad mental o profesional en permanente desarrollo, tu esfuerz...